miércoles, 26 de agosto de 2015

26 DE JULIO DE 2015. KARIBU TANZANIA!!

Salimos de casa a las dos porque hemos quedado con Silvia y Esther a las tres en su casa. Iremos en su coche y dejaremos el nuestro en su garaje. Allí recogeremos a su hermana que vive en Alcalá y que se ha ofrecido a llevarnos al aeropuerto.
Vamos con tiempo sobrado, así que echamos un café en su casa y de ahí a la T4, 20 minutos.
Los vuelos van todos en la hora prevista. El de Madrid a Dubai es cómodo y tranquilo, además nos dan un comida excelente, el de Dubai a Dar es un poco peor, más pequeño y sufre muchísimo las turbulencias.



Pisamos por fin suelo africano a las 15,10 del día 26 de Julio, hora local. El día es soleado y corre una agradable brisa (29ºC). Llegamos a las dependencias del aeropuerto en autobús, y allí nos espera el típico caos africano que tanto nos pone….  Todo el mundo a mogollón tratando de entender los trámites a seguir para obtener el visado de entrada. Unos se paran a rellenar unos cartones azules que se parecen sospechosamente a los cartones blancos que traemos con nosotras y que hemos rellenado en el avión, no obstante, como todo el mundo se para, nos genera dudas. Hasta que una mujer local nos dice que con uno vale.
Atravesamos esta primera zona de caos y tratamos de llegar al mostrador de los visados, pero una barrera de gente a modo de cola desorganizada, nos lo impide. Ahí tenemos que esperar en medio del tumulto a que llegue nuestro turno. La paciencia es la principal virtud que debe imperar en los trámites africanos, así que aplicamos la norma y nos lo tomamos con calma.
En aproximadamente una hora llegamos al mostrador. Nos atiende Patrizia, una mujer muy afable y agradable que nos ofrece un “karibu” (bienvenida) caluroso. Después de este primer trámite en el que pagamos los 50 $ de rigor, nos hacen foto y nos toman las huellas dactilares de los cinco dedos de cada mano, nos cogen el pasaporte y lo llevan a otras oficinas para poner el visado. Patrizia nos indica que debemos esperar un poco más adelante. Cuando damos la vuelta a la esquina vemos un mogollón de gente a modo “día de fiestas en el pueblo cuando regalan un plato de paella” rodeando a un policía que se encarga de, una vez visados los pasaportes, repartirlos entre los turistas repitiendo en alto sus nombres…. O al menos lo que él cree interpretar de su lectura! Es muy divertido ver ese caos de gente esperando oir su nombre en un acento y con una pronunciación que, como poco, dista ligeramente de la original. La gente se anima, aplaude, alardea…. Por fin nos toca a nosotras y nuestros nombres son pronunciados altos y claros!


Ya nos queda el último periplo, recoger las maletas y que éstas hayan llegado bien. Cuando salimos a la zona de recogida de equipajes dos cintas en funcionamiento amontonan las maletas en un amasijo de formas y colores. Tratamos de localizar las nuestras en ese revuelto sin éxito, cuando nos percatamos que es que siguen trayendo maletas del avión…. En unos pocos minutos van apareciendo, todas sanas y salvas!!
Salimos y en la puerta nos espera Grégory con un cartel con mi nombre. Parece un tipo jovial y agradable. Nos presenta a Said, el chófer, y nos lleva al que será nuestro medio de transporte en los próximos 15 días: un land rover viejo, pero perfectamente cuidado de 9 plazas nos aguarda. Nos encanta el coche, a pesar de que no tiene aire acondicionado e intuímos que moriremos acaloradas.





Atentos al guarda del parking….

Gregory nos da unas cuantas explicaciones básicas y nos lleva al hotel NIKKO TOWER a descansar. El hotel está bien, muy bien para ser africano.  Las habitaciones son confortables y tienen todo lujo de detalles: tele, aire acondiconado, ventilador, café y té, agua potable… vamos, un lujo africano!
Le pagamos el final de la deuda y nos vamos a cambiar algo de moneda. Es domingo por la tarde y está todo cerrado, pero encontramos una casa de cambio abierta que nos ofrece 2020 chelines/dólar. No es un cambio fantástico, pero mejor que el del hotel que nos dan 1900 chelines/dólar.
La cena la tomamos en el hotel a las 6,30h de la tarde/noche. Nos bebemos nuestra primera Kilimanjaro y nos tomamos un King fish riquísimo. Esther disfruta de gambas de la tierra.


Después de aclararnos con las cuentas y las 4 monedas diferentes que hemos manipulado hoy (euros, dólares, dirhams y chelines), nos vamos a dormir a las 20.00 h. Mañana a las 6 tenemos que estar desayunando y a las 6.30 h de viaje.


¡¡KARIBÚ TANZANIA!! ENCANTADAS DE REENCONTRARTE!!

2 comentarios:

  1. Tiene pinta de saliros todo fenomenal! Estaremos atent@s al blog.
    Disfrutad mucho. Una mica de envidia también dais! ;)
    Bss

    ResponderEliminar
  2. Me encanta leeros....
    Ya os ha cambiado el "rictus".....je,je....disfrutar que os lo merecéis.....y el palo de "selfie" bien amortizado eh????
    MUxusssss

    ResponderEliminar